El mejor grupo de gestión de agencias de viaje Desciende la calidad percibida en los hoteles españoles | DIT Gestión

Desciende la calidad percibida en los hoteles españoles.

 

La atención al cliente y la limpieza son los mejor valorados por los clientes en este trimestre de 2013, según Hotels Quality Index.

 

Los huéspedes y clientes consideran que la oferta hotelera española es menos competitiva en el último trimestre, según la tercera oleada del informe Hotels Quality Index 2013 (ver en pdf), cuyos datos muestran que la crisis del sector impacta de forma directa en la calidad percibida de los hoteles españoles, especialmente en el segmento medio.

Tras un aumento progresivo en la serie histórica del índice (que se empezó a calcular hace tres años), éste alcanzó su máximo histórico en el primer trimestre de 2013, cuando los hoteles españoles consiguieron una nota de 8,3.

A partir de ese momento, el índice de calidad percibido ha descendido ligeramente aunque de forma progresiva, para volver, en este trimestre, a una puntuación de 8, que iguala el nivel del tercer trimestre de 2012.

El índice trimestral mide, a partir de cinco criterios, la calidad percibida de los hoteles españoles a partir de las opiniones de sus clientes; un resultado mayor a 8, se considera competitivo, y un resultado por encima de 9 es de excelencia.

Este informe, elaborado por Hotels Quality y la Universidad Nebrija, en colaboración con el Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) y la Federación Española de Hostelería (FEHR), evalúa cinco factores clave para elaborar el índice de calidad, cuatro de experiencia percibida (Atención, Instalaciones, Limpieza, Relación Calidad-Precio), que responden a las dimensiones de la calidad universalmente aceptados; y un factor de reputación (Recomendación del Hotel).

Los clientes americanos son los que puntúan mejor la calidad de los hoteles españoles, con índices que alcanzan el nivel competitivo; en cambio, los estados europeos, especialmente los transalpinos (Alemania, Suiza y Austria) se muestran muy críticos y consideran que la calidad de nuestros alojamientos no alcanza un nivel suficiente.

Cae el segmento medio

Atendiendo a los cinco criterios evaluados la variable que obtiene mejor puntuación es Recomendación del Hotel (valoración global de la experiencia y la intención de comunicarla positivamente), que alcanza en este trimestre una nota de 9,4.

Tras este criterio, la atención al cliente y la limpieza son los mejor valorados por los clientes en este trimestre de 2013, con un una puntuación de 8,2 y 8,1, respectivamente, lo que supone un descenso de 0,3 y 0,2 décimas respecto a la oleada anterior.

El informe muestra cómo la relación calidad-precio y las instalaciones también han registrado descensos en sus puntuaciones. Además de los ajustes en las tarifas y los descuentos que los hoteles han debido asumir para poder competir en un mercado cada vez más afectado por la crisis económica y sometido a grandes tensiones por la competencia, los resultados de la oferta de gama media penalizan las puntuaciones de hoteles de categorías superiores.

Destaca negativamente la percepción del nivel de servicio de los hoteles de tres estrellas, cuyas instalaciones y relación calidad precio percibida por el cliente es significativamente inferior al resto de las categorías.

“El segmento tres estrellas de los hoteles españoles parece encontrarse muy lejos de ser competitivo, de hecho, según el estudio, esta categoría presenta desajustes preocupantes entre oferta y demanda en instalaciones y servicios como el de la limpieza, que afectan negativamente a las recomendaciones de sus clientes, especialmente si se comparan con otros segmentos, como cuatro y dos estrellas”, explicó el socio director de Hotels Quality, Pablo Fernández.

“En un escenario en el que las redes sociales estimulan la recomendación entre familiares y amigos, y éstas son muy relevantes en la decisión de compra, es necesario tomar medidas inmediatas”, advirtió Fernández, que aseguró que “la demanda de hoteles tres estrellas ha evolucionado mucho, se han incorporado clientes del segmento de cuatro estrellas y se han generalizado tipos de viajeros como el de negocio y familias, cuyas expectativas no están siendo cubiertas por la actual oferta española”.